Tu equipo contesta cien veces al día lo mismo y no llega a vender
Por Frank · Equipo de contenidos de KOMA AI Labs
Lunes, 10:15. En una academia de idiomas suena el teléfono por cuarta vez en media hora. «¿Cuánto cuesta el curso de inglés?», «¿Hay clases por la tarde?», «¿Queda plaza en el grupo de B2?». Mientras tanto, en WhatsApp esperan seis mensajes con preguntas parecidas.
La persona de recepción contesta a todo con paciencia. Pero el padre que quería apuntar a sus tres hijos y pedía hablar con alguien lleva dos horas esperando una llamada.
Tu equipo no para en todo el día. Y aun así, lo que de verdad da dinero se queda para «cuando haya un hueco».
Por qué pasa
En casi cualquier negocio de servicios, la mayoría de las consultas se repiten: precios, horarios, disponibilidad, formas de pago, dónde estáis, qué hay que llevar. Cada respuesta dura poco, pero sumadas ocupan horas de cada jornada.
El problema es que esas preguntas llegan mezcladas con las importantes. En la bandeja de entrada, un «¿abrís el sábado?» y un «quiero contratar el plan anual para mi empresa» tienen el mismo aspecto. Se atienden por orden de llegada, no por lo que valen.
El resultado: personas preparadas que pasan la jornada con las mismas respuestas, presupuestos que salen tarde y clientes con ganas de comprar que se cansan de esperar.
Lo que dicen los estudios
Un estudio de Brynjolfsson, Li y Raymond, publicado por el NBER y el Quarterly Journal of Economics, analizó el trabajo de 5.179 agentes de atención al cliente. Con un asistente de IA, resolvieron un 14 % más de consultas por hora. Los empleados nuevos mejoraron todavía más: un 34 %. Además, subió la satisfacción de los clientes.
Nuestro enfoque parte de la misma idea: la IA trabaja junto a tu equipo, no en su lugar.
Qué hacemos nosotros
Diseñamos un agente de IA entrenado con la información de tu negocio que atiende en el chat de tu web, en tu correo y en WhatsApp. Su trabajo tiene tres partes:
- Resuelve lo repetitivo. Contesta al momento precios, horarios, disponibilidad, citas y dudas frecuentes, con tus datos y en el tono de tu negocio.
- Filtra a quien quiere comprar. Detecta las conversaciones con intención de compra, pide nombre y teléfono y te las pasa con lo que necesita cada cliente.
- Avisa cuando hace falta una persona. Si una duda debe verla alguien de tu equipo, os la pasa con todos los datos. Si no sabe una respuesta, no se la inventa.
Antes de encenderlo, lo probamos con clientes simulados que le hacen las preguntas difíciles, y tú das el visto bueno. Después revisamos las conversaciones cada mes y ajustamos lo que haga falta.
Qué cambia en el día a día
Volvamos a la academia. El agente contesta las preguntas sobre precios y horarios en segundos, a cualquier hora. La persona de recepción ya no salta de una pregunta repetida a otra: recibe un aviso con el padre de los tres hijos, su teléfono y los cursos que le interesan. Lo llama esa misma mañana.
Cuando alguien de tu equipo entra en una conversación, ya sabe quién es el cliente y qué busca. No hay que empezar de cero.
Y el tiempo que antes se iba en contestar lo mismo se dedica a lo que da dinero: cerrar ventas, atender bien a quien está delante y preparar los presupuestos a tiempo.
¿Quieres saber qué preguntas de tu negocio podría resolver el agente? Pide la demo y en 20 minutos te lo enseñamos con ejemplos de tu sector.